Momentos Misionales – Estaba muy cansada para ir al Oeste

Esta es la traduccion de un articulo que aparecio en meridian magazine y que muy amablemente me envio Alonso Ortiz para que la compartiera con todos ustedes.

En una casi “historia que algún día si leerás en Liahona”, el relato de Emma – Estaba muy cansada para ir al oeste.

Esta carta viene de Bob Smith, un descendiente directo de José Smith, para Marcos Albright, presidente de la misión  Washington DC del Sur, quien publico la carta en Meridian Magazine.

Estimado Presidente Albright,

Yo fui  el descendiente directo número 108 del profeta José Smith en ser bautizado en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (los mormones). Fui el segundo descendiente directo de José, que recibió su investidura en el nuevo Templo de Nauvoo. Creo que es tiempo de compartir mi historia con un público más amplio.

Me crié en la Iglesia Reorganizada, ahora conocida como Comunidad de Cristo. Toda mi vida me habían enseñado a desconfiar y temer a la iglesia mormona que tiene su sede en Utah. Mi viaje para convertirse en mormón comenzó en el verano de 2005, cuando me encontré con un sitio web: JosephSmithJr.com. Pasé varias horas leyendo lo que estaba allí. Envié un correo electrónico al sitio y les expliqué quién era yo. Se pusieron en contacto conmigo al día siguiente y fui invitado a visitar Utah en agosto para una reunión de la familia de José Smith.

Tenía miedo de ir, me preocupaba realmente por mi seguridad y mi bienestar. Me fui pensando que era como una oveja que iba directo al matadero que podría llegar en un  bonito avión pero quizá volviera en una caja de madera! Sin embargo, contrario a mis creencias, lo que realmente sucedió fue una experiencia encantadora. Mi sobrina  Kim Larsen y yo fuimos recogidos en el aeropuerto por John y Gwen Smith,  bisnieto de Hyrum Smith, hermano de José. Ellos fueron los anfitriones de los siguientes 3 días.

El Élder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce, un primo Smith  descendiente de Hyrum hermano de José, se dirigió a nosotros. Cerca de 200 descendientes asistieron a la reunión. La mayoría, como yo, no eran miembros de la iglesia mormona. También fuimos alojados por  descendientes de Samuel Smith, otro de los hermanos de José. La recepción fue totalmente impresionante

La calidez compartida durará toda la vida. Fuimos a una obra de teatro en el Centro Marriott de la BYU que celebraba el 200 aniversario del nacimiento de José. Nunca  en mi vida había sentido tal emoción como cuando me paré en medio del estadio y con mi familia recibimos una ovación de 23.000 personas. También fuimos invitados de honor a la emisión semanal del Coro del Tabernáculo Mormón, en el que el director musical  Craig Jessop nos dio la bienvenida y rindió homenaje a la esposa de José, Emma, por su colección de himnos. El coro cantó himnos centrados en José, “¡La oración del profeta,” y “Loor al Profeta”. Cuando cantaron “La oración del Profeta,” lloré abiertamente por primera vez en 50 años. Esto nunca me había sucedido antes, ni siquiera en la muerte de mis padres, esposa o hijo.

También nos mostraron varias exhibiciones sobre José y Emma Smith en el Edificio Conmemorativo José Smith, cuando la Iglesia celebró el 200 aniversario del nacimiento de José. Bajo la dirección de los descendientes de José, Michael Kennedy y su esposa, Darcy, y Gracia Jones – el primer descendiente de José Smith en unirse a la Iglesia y recibir su investidura – tuvimos una cena familiar en el Edificio Conmemorativo José Smith en Salt Lake City. El departamento de arte en BYU me regaló un hermoso libro acerca de mi tatarabuelo, José Smith.

También me regalaron un Himnario SUD en memoria a las contribuciones de Emma a la música de la Iglesia. Después regresé a mi casa en Nebraska, puse mis dos nuevos libros en mi sala de estar. En este punto yo tenía una total crisis emocional, pero sabía lo que tenía que hacer. En los próximos meses  efectué mucha investigación y búsqueda interior. Miré de nuevo a la Iglesia Reorganizada sólo para descubrir que habían cambiado el nombre de la iglesia, denunciado al Libro de Mormón, y denunciado a José Smith como  profeta – todo a lo cual yo me oponía. Sentí que la Iglesia original era la que yo debería seguir.

En enero de 2006, dos jóvenes misioneros mormones tocaron a  mi puerta, el elder Batin y el elder Williams. Cuando invité a los elderes entrar, de inmediato notaron el himnario SUD y el libro de arte de José Smith sobre mi mesa. Huelga decir que, cuando los misioneros descubrieron que no era  mormón, se quedaron en la sala de mi casa para enseñarme la mayor parte de ese día. Nuestra discusión fue fascinante para ellos y para mí, porque yo ya sabía mucho acerca de la historia de su iglesia que se entrelaza con la historia de la Iglesia Reorganizada, sin embargo, muchos de los principios del Evangelio eran diferentes. Durante las semanas siguientes tomé todas las lecciones misionales y luché con la enorme disparidad entre lo que los elderes me enseñaban y lo que mis amigos y  familia de la Iglesia Reorganizada me había enseñado toda mi vida.

El conflicto dentro de mi corazón y  alma creció hasta el punto que finalmente le dije a los misioneros que a pesar de que creía en su mensaje y en todas las doctrinas SUD,  no podía unirme a la Iglesia mormona hasta que pudiera encontrar por mí mismo por qué Brigham Young había dejado Emma atrás en Nauvoo con cinco hijos que cuidar. Yo estaba en conflicto y no podía llegar a una resolución que fuera un consuelo. No tenía sentido para mí saber que Emma hubiera sido abandonada a su suerte, después de haber sido un instrumento en la Restauración. También pasé varias noches en  casa de David y Edwards Jodi que eran amigos SUD, y donde los elderes Sandhu y Johnson me enseñaron algunas doctrinas más.

En abril de 2006, estaba conduciendo por la carretera rumbo a mi trabajo e iba cantando en voz alta una canción transmitida por una estación de radio cristiana del sur. Todavía recuerdo la canción que estaba escuchando se titula: “Alegría, alegría maravillosa alegría” por el  grupo cristiano de Bill y Gloria Gaithers. De repente, para mi pesar, la radio quedó en completo silencio. Estaba un poco irritado por esto ya que el coche que conducía era casi nuevo. ¿Cómo podría descomponerse la radio tan pronto? Le di golpes al tablero y  moví los botones de la radio, pero finalmente me di por vencido y solamente conduje por el camino, solo y en completo silencio.

En ese silencio me puse a meditar acerca de mi dilema. ¿Debería unirme a la iglesia mormona como yo quería y disfrutar de la comunión con los santos? ¿Molestaría esto a mi familia y a las muchas generaciones de Smiths que estaban enojados de que Emma no había sido llevada al Oeste junto con los santos? De repente, para mi sorpresa, clara y distintivamente  oí la voz de una mujer que me hablaba. Era tan clara como si hubiera llegado a través de los altavoces de la radio. La voz dijo: “Robert, Sigue a tu corazón. Me quedé en Nauvoo porque estaba cansada y no podía viajar más lejos.” Supe al instante que la voz pertenecía a Emma Smith, mi tatarabuela. Se hizo claro para mí en ese momento que Emma me había dado su aprobación para ser bautizado en la Iglesia Mormona! Mis antepasados no se enojarían con mi decisión de unirme a mi nueva fe.

Mi última preocupación restante y piedra de tropiezo acababa de ser eliminada milagrosamente.

Fui bautizado el 13 de mayo de 2006, por mi primo Michael Kennedy,  presidente de la organización  “ Joseph Smith Family” , y  primer descendiente de José en recibir el Sacerdocio de Melquisedec. Fui confirmado por mi buen amigo y presidente de estaca David Edwards. También fue bautizado en el mismo servicio bautismal por Michael,  Caleb,  hijo de mis buenos amigos David y Rebeca Denning. David es el hijo de mi primo segundo Gracia Jones y vive aquí en Omaha. Me sentí abrumado por la emoción de que el tataranieto y el tatara-tatara-nieto de José, fuéramos bautizados en el mismo servicio! Fue una ocasión gozosa. Para el bautismo de Caleb y el mío fue la primera vez que un descendiente de José y uno de Hyrum habían trabajado juntos en el bautismo de un miembro de la familia.

Sólo puedo imaginar la alegría y las lágrimas que se han de haber derramado por ambos hermanos del otro lado del velo. Sus familias estaban unidas de nuevo después de 150 años. La hermosa oración dedicatoria del Templo de Kirtland ofrecida por José, especialmente la parte de D. y C. 109:70, continúa desarrollándose, que los prejuicios de la posteridad de José “… sean destrozados y arrastrados … como ante un diluvio; a fin de que se conviertan y sean redimidos con Israel y sepan que tú eres Dios..” …

De entre la posteridad de José y Emma son ahora unos 125 descendientes  adultos vivos que somos miembros de la Iglesia y de ellos, por lo menos 14 han servido en misiones de tiempo completo. Nuestros prejuicios es cierto que se han arrastrado como por un diluvio a medida que se convierten al Evangelio de la Restauración!

Fui investido en el Templo de Nauvoo en junio de 2007. Gracias por sus esfuerzos al difundir la luz de la verdad!

Mis más cordiales saludos,

Bob Smith, Omaha, Nebraska

Hinckley – Apacienta mis Ovejas

APACIENTA MIS OVEJAS
Reflecciones acerca de la obra misional

Presidente Gordon B. Hinckley De una transmisión vía satélite ofrecida el 21 de Febrero, 1999

Mis queridos hermanos y hermanas: En primer lugar, deseo agradecerles el reunirse con nosotros en esta ocasión, por ello y por todo lo que hacen. Ustedes dan de su tiempo, de sus energías y de sus medios para que se lleve a cabo la obra del Señor. Yo sé que el Señor les ama por su devoción y por su disposición de hacer todo lo que se les pide que hagan.
Considero que el hablarles es una magnifica y seria responsabilidad. Algunos han estado especulando que el presidente Hinckley va a anunciar un nuevo y asombroso programa, pero les aseguro que no es así. Mis hermanos del Quórum de los Doce, quienes están profundamente interesados en la obra misional en todo el mundo, me han pedido que comparta con ustedes mis sentimientos acerca de este asunto tan importante.

En cuanto a la concurrencia que anticipábamos, este probablemente sea el mayor numero de personas que jamás se hayan congregado en relación con la obra misional. El tabernáculo esta repleto; casi todo los 59.000 misioneros regulares en todo el mundo podrán ver el desarrollo de esta reunión. Además, miles, centenares de miles de oficiales de la Iglesia que tienen interés y responsabilidad en esta obra se han reunido hoy para estar con nosotros o recibirán más tarde esta conferencia. Quiero advertirles que mi discurso va a ser un poco extenso. Soy un hombre anciano ya y no sé cuanto tiempo más habré de vivir, y por tanto quiero decir lo que tengo que decirles mientras posea la energía para hacerlo. No sé cuando podré dar otra vez un discurso tan largo como éste. Voy a darles en realidad dos discursos, con un himno entre uno y el otro. En total, tomaré unos 40 minutos. Así que, habiéndoles advertido esto, quizás algunos de ustedes quieran ponerse cómodos. ¡Qué duerman bien!
Días pasados estuve hablando con uno de los conversos más entusiastas que jamás he conocido. Nos encontrábamos en Chicago para asistir a una reunión que congregó a unos 20.000 miembros de la Iglesia en el United Center, donde juegan básquetbol los Chicago Bulls. Randy Chiostri, un miembro nuevo de la Iglesia, nos llevó de un lado a otro mientas estábamos allí. Durante los largos recorridos que pasamos en el pesado tráfico de Chicago, habló acerca de la obra misional, elogiando a la Iglesia como la institución más maravillosa del mundo, refiriéndose al Evangelio y al plan de salvación como la cosa más grande que jamás había recibido en su vida. Randy conoció la Iglesia cuando empezó a salir con Nancy. La llevó a cenar y en ésa, su primera cita, ella dijo que no bebía licor. No quiso tomar vino. Que extraño, pensó Randy; Ella le explicó que eso era contrario a su religión. El fumar tampoco era aceptable. Entonces la religión de ella pasó a ser el tema de sus conversaciones.

Se casaron al año de aquella primera cita, pero el no podía aceptar la religión de ella. Le tomó casi ocho años superar sus dudas. Una pareja de misioneros tras otra le enseñaron y, finalmente, fue favorecido por el Espíritu y se bautizó en marzo del año pasado.

Randy visito el Cerro Cumorah y también Nauvoo. Me dijo: “He visitado 17 templos. Los he visto por fuera, pero todavía no he entrado en ninguno”. Ha ido a cada templo que ha podido y ahora espera anhelosamente el día en que podrá visitarlos por dentro. Esa primera visita de él, en Chicago, tendrá lugar en abril próximo. Recibirá su investidura y al día siguiente el y Nancy serán sellados.

A Randy lo pusieron a trabajar inmediatamente después de su bautismo. Fue ordenado al sacerdocio Aarónico y unos nueve meses más tarde lo ordenaron élder en el Sacerdocio de Melquisedec. Ama a la Iglesia. Le apasiona el amor por el Evangelio, el cual ha pasado a ser su principal interés en la vida. No puede dejar de hablar al respecto. Todas las noches y todas las mañanas se pone de rodillas y agradece al Señor esa maravilla que ha recibido en su vida.
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Guiando una gran obra misional de barrio.

Valentin Ayala me ha enviado este manual acerca de la obra misional del barrio, aquella importante tarea que muchas veces es relegada a un lugar, digamos, no prioritario.

Escrito por una hermana de la Iglesia (y obviamente, primorosamente diagramado en iWorks Pages) es una “guía  preparada para el uso de líderes de misión de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Nueva Inglaterra. Debe de ser estudiada en conjunto con Predicad Mi Evangelio (aquí se le hace referencia como PME y le sigue el numero de pagina), y la carta de la Primera Presidencia con la fecha de febrero 2005, Obra misional del barrio”

Obviamente es un documento no oficial y solo debe tratarse como el esfuerzo individual de hermanos de la Iglesia sin embargo por lo que vi tiene mucha calidad en sus contenidos, ademas que no esta lo que parece ser “la regla” en muchos barrios respecto al lider misional, que coloquen al primer joven elder proximo prospecto para que se “motive” para irse a la mision….

Pero bueno, ya nos pusimos peladores asi que mejor les dejo la descarga directa de este buen libro:

Guiando una gran obra misional de barrio.pdf

Ese extraño don de Lenguas….

http://www.themissionarydepot.com/images/home_img01.jpgNo se si ustedes lo han visto, les paso, o conocen a alguien. Este es un ”don” que se le pega a la gente que sirve sus misiones en español, en sus propios países, pero por alguna extraña razón, vuelven a casa hablando como gringos….

Me acuerdo que antes de servir mi misión, el temor numero uno entre los prospectos al ejercito de Dios con los que me juntaba era ese, volver con gringuitis, como se conoce en Chile a este extraño “don”. No se por que raro motivo, hubo un par de generaciones completas en los 80s y 90s en las cuales todos los jóvenes que conocía volvían de la misión Chile Santiago *.*, Chile Antofagasta o la Osorno, hablando como si hubiesen servido en el medio de Utah, Idaho o Wyoming. “Hooolaaaaa, comouuuu estaaaa ustaaddd, ahhhmmm, ehhhmmmmm, siempreeee, me acouuuerrrdoouuu muuchooouuuu dee ussteeddt, en la missiaan. ahhhhhmmmm…”.

Lo mas entretenido era cuando llegaban con gringitis multicultural. Una vez llego un amigo de servir en mendoza, argentina, con una increíble (e inimitable) mezcla de argentinitis+gringuitis+espiritualitis, todo de una. Aun me acuerdo de Frank corriendo a buscarme a mi casa cuando este amigo llego de la mision y solo diciéndome con una gigantesca y picarona sonrisa: Pregúntale Algo!, Preguntale Algo!!!, jejejejejeje, era increíble escuchar esa mezcla de lenguas laugh

Por suerte me salve. Claro, me había propuesto nunca hablar como gringo, menos aun considerando que había sido enviado en realidad no muy lejos de mi casa, en la mitad de Chile, asi que cada cierto tiempo, como si no quería la cosa, le preguntaba a los miembros si se me había pegado “la gringuitis”. Por suerte tenia un grupo de amigos misioneros de todos lados de Chile con los que entramos juntos al CCM, que nos apoyábamos “para no caer”. Y no caí, aunque cuando volví, todos me decían que hablaba un poco, haaarto mas lento… bueno, algo de espiritualitis se me tenia que pegar, pero gringuitis?. Nada!

De todas formas el 2007 me estaba dándome de puñaladas por no haber estudiando el idioma gringo en la misión. De repente, literalmente de un día para otro, me encontraba comenzando una de mis metas de juventud, tomar un postgrado en el imperio. No era en la byu como me lo había propuesto, pero exceptuando la curiosidad de saber que se sentiría vivir dentro de un montón de montones de mormones, la perspectiva se veía aun mejor; sin embargo, había un graaaannnn “pero”: no tenia la mas mínima idea de nada, literalmente nada de ingles. El ganar la beca me había tomado desprevenido y la verdad es que no hablaba ni entendía nada, no conocía ni una sola regla gramatical del ingles, y lo peor, tenia que aprender el idioma en “modo urgencia” en solo 5 meses.

No vamos a decir que aprendí, pero por suerte ya que fuimos la primera generación de becarios, fueron, por decir lo menos, bastante considerados con nuestro “ingles”. El caso es que igual llegue y comencé a hablar y estudiar en ingles “en modo supervivencia”, asi como podía nomas, en la escuela que habia elegido para estudiar en los estados unidos.

La verdad aun hablo mas o menos nomas, lo que dirían “medio avanzado” (aunque en Chile hablo ingles como todo un campeón, “almost bilingual”), pero el caso es que recuerdo cuando me encontraba con amigos gringos y nos poníamos a charlar de todo un poco por horas en ingles. Al despedirnos e irme para la casa, me ponía a pensar en lo increíble (y loco por lo demás) de que podía hablar ingles. Ok, a veces como tarzan, a veces con un acento que te lo compro, o peor aun, con una pronunciechon de otro mundo, pero al fin y al cabo hablo y me entienden. Pero después me puse a pensar un poco mas, y…. aun sigo hablando castellano como un Chileno!!!. De hecho, volví a Chile luego de dar la vuelta al mundo patiperreando y visitando distintos lugares solo hablando en Ingles (como la mica era pequeñita, barbi prefirió volver directo a Chile mientras yo me quede un par de meses mas solo), y al volver a casa, nadie noto nada raro en mi 100% Chilean certificated pure accent.

Osea, cual fue el descubrimiento?. Que ni siquiera es necesario que uno viva en un ambiente gringo para que se le pegue la gringuitis. De hecho, me acorde de un par de amigos que sirvieron en los estados unidos, y claro, volvieron con el acento algo raro, mas lento yo diría, pero no se podría decir que era tirando para gringo.

Entonces, la pregunta del día: y que paso con la gringuitis?,Ya no se pega como antes? Corrimos con suerte en la gran misión sur de que no existiera esa epidemia? O aun continua, escondida entre nosotros?. Quizás tiene que ver con la globalizacion, y que ya no es considerado tan top como antes eso de creerse gringo así que ya no es necesario “demostrarlo” al hablar, o quizas, ya no se pega tanto (aunque hay otras cosas que se pegan, a mi me pasaba que luego de estudiar un par de días con unos mexicanos, me daba cuenta de que se me había pegado un poquito el acento del chavo del ocho, claro, le podemos echar la culpa a que don ramon era uno de mis idolos de la infancia, pero por si acaso igual comencé a tener un poquitito de cuidado…., así que al final no volví hablando como cuate)

En fin, este si que es un tema “cultural” mormon, un tema un poco reciclado pero no por ello menos “actual”. Y ustedes, recuerdan a la “gringuitis”?, ese extraño, querido y vilipendiado “don” de lenguas mormon. smile

Dostrina Mormona – Generales en los Cielos

dOstrina mormona… la dostrina entretenida…

 Dostrina mormona es una sección de cumorah que  trata de algunos temas que muchos piensan que son doctrina verdadera, pero la verdad, han sido simplemente leyendas urbanas o doctrinas apócrifas que se han desaparramado entre nosotros. El primer articulo fue uno famoso: El de los generales en los cielos. Y dice:

“Ustedes fueron generales en la Guerra Celestial, y un dia, cuando ustedes esten en el mundo de los espíritus, estarán asombrados al saber con quienes estan asociados. Ustedes preguntaran a alguien en que época vivió y podrán oir: “Yo estuve con Moises cuando abrió las aguas del mar rojo”, “Yo luche junto al capitán Moroni”, mientras ustedes estén ahi perplejos, alguien les preguntará: ¿En el tiempo de que profeta vivieron ustedes? y cuando digan “Gordon B. Hinckley” un silencio se apoderara de cada vestíbulo y pasillo del cielo, y todos los asistentes se inclinaran ante su presencia.

Ustedes fueron retenidos seis mil años por ser los mas valientes y virtuosos, ¿Aun lo son?.

¡ RECUERDEN  QUIENES  SON !
Elder Boyd K. Packer

Hummmm, sera tan asi de verdadero?????. Mas información acerca de esta “impactante” cita en “leer mas”.

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La Videoteca Misional.

http://www.electroprecio.com/images/dp116.jpgCuando mis hermanos estaban en misión y ya que la tecnología habia avanzado n desde mis tiempos (yo use cámara a rollo nomas y los que tenían DVD eran super cuicos), de buena onda junte una colección de películas mormonas que tenia, las pase a DVD, y les mande un montón de copias para que las compartieran con miembros, inactivos e investigadores, y por lo que me dijeron, fueron todo un exito entre ellos.

Asi que aunque estoy de acuerdo con que lo mas importante es el Espiritu en la obra misional, también creo que a veces hay que variar un poco y que las películas pueden ser excelentes herramientas misionales.

En estos días me ha vuelto el espíritu misional al cuerpo al estar compartiendo con un par genial de jóvenes que están preparándose para su misión y tratando de ayudarles con su “familia de oro”, de esta forma me volvi a acordar del tema de los “vídeos misionales”. Así que ahora soy de la idea de que así como hay una “biblioteca misional” debería haber una “videoteca misional”, o por lo menos una lista de vídeos que son bien útiles para la misión o para compartir con amigos no miembros de la Iglesia. No estoy hablando de las típicas películas mormonas que todos disfrutamos, sino mas bien vídeos cortos, potentes y que generen sentimientos de amor en las personas o deseos de seguir al Señor. Ya saben, una imagen vale mas que mil palabras y algunas películas, aun mas que eso.

Y para dar la pauta, dos videos recomendados “de poder”.

Un clasico: Johny Lingo (23 minutos) http://link-protector.com/x-55753

Un video muy misional: Testimonios de profetas modernos y antiguos (13 minutos).

Y cuales recomiendan ustedes ?

10 consejos para futuros misioneros – Parte 1

http://api.ning.com/files/rSUXIbFUWRrFymmD2HXrm4t9zIYG8RtxIOfz6euIvzhMFIYFAaiSyRqgx04jqJnk8rGb2csRFWS*VKgnMkyp12cX2Z*gA71F/Misioneros.jpgOk, siempre leemos consejos del tipo “espiritual”, cada uno muy bueno y útil para esa gran labor, sin embargo en este caso voy a compartir 10 consejos “practicos” que espero por lo menos a algunos les sirva de ayuda.

De mas esta decir que cada misión es distinta y que algunos consejos quizas ni siquiera sean aplicables en su mision, pero, nunca esta de mas tenerlos “por si acaso”.

Numerados sin orden de importancia aca van los consejos:

1.-Hazte amigo de la presidenta de la Soc Soc.
La mayor parte de los misioneros son amigos de algunos miembros “buena onda” del barrio, los mas inteligentes saben que la amistad con el obispo es clave, sin embargo la persona principal principal para un misionero muchas veces aquella que en silencio detenta en ocasiones el mayor poder practico en el barrio: La Presidenta de la Sociedad de Socorro.

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La misión, un privilegio en nuestra vida

[campo010.jpg]

por FranKo

He notado que nuestra juventud hoy más que nunca tiene una gran inquietud por el futuro, se preocupan que será de sus propias vidas y en prepararse adecuadamente para afrontar de una forma seria los desafíos exigentes que les presentará la adultez, desean tener éxito profesional, muchos de ellos tienen un anhelo por su bienestar, tratan de encontrar cuales son sus fortalezas y procuran desarrollarlas, es decir están muy concientes de lo que se requiere de ellos y ellos mismos tienen grandes expectativas de si mismos, entienden lo que los líderes hablan respecto a la educación, al progreso personal, el aprovechar su valioso tiempo y tomar buenas decisiones.

Todo ello es muy positivo y habla muy bien de ellos pues claramente tienen una visión mucho más amplia que nuestra generación acerca de sacar el mejor provecho de las oportunidades que se nos presentan, pero hablando con algunos de ellos les pregunto lo que piensan acerca de servir una misión…y muchas veces con un poco de incomodidad guardan silencio o responden como murmullando en forma confusa expresando que lo que les importa en primer lugar son sus estudios seculares y luego servir una misión.Uno puede pensar que esto se debe producir en jóvenes que son miembros de la Iglesia hace poco o de padres no miembros de la Iglesia, sin embargo y para sorpresa de algunos este tipo de respuestas es apoyado por algunas familias que han pasado toda su vida en la Iglesia.

Entonces me pregunto ¿Qué es primero servir una misión o asegurar una carrera académica?

el resto en leer mas.
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Carta a un Misionero


No se puede mostrar la imagen “http://www.usna.edu/LDSSA/images/Missionaries.jpg” porque contiene errores. CARTA A UN MISIONERO

Por Wilfredo C. Román

Esta carta fue escrita a un misionero que actualmente sirve en una de las misiones en Argentina.

Tomada de Liahona. Marzo 1979.

Querido hermano:
El tiempo para salir te ha llegado, y son muchas las cosas para hacer o decir. Ahora, tu mente está un poco confusa pensando en la ropa que tienes que guardar, las direcciones que anotar, las personas que se despiden, el nerviosismo del viaje; todo eso contribuye a que sea un tanto difícil mantenerse imperturbable. Quizás desearas estar mejor preparado, conocer más el Evangelio, saber las charlas con mayor seguridad; pero en todo eso, lo mas importante es tener el deseo de servir a Dios y de compartir las buenas nuevas con los escogidos.
Tan sólo en unos días más conocerás la obra más hermosa que pueda existir sobre la tierra; podemos obtener un título universitario; podemos ser reconocidos por el mundo, conseguir conocimientos científicos, lograr bienestar; hay muchas y variadas cosas en las que podemos estar activos; pero nada de ello supera a las experiencias ganadas en el campo misional, y éstas son privativas de todo aquel que haya sido misionero. No
podemos estar completos si no somos misioneros y ésta es una responsabilidad de cada sacerdote de la iglesia.
Una misión es algo especial. Sentirás el gozo de ver bautizarse a quienes tú enseñaste, gozo al escucharles orar por primera vez, gozo al mostrarles el camino hacia la salvación y verles progresar en la iglesia. Sentirás seguridad al testificar que Dios vive y saber positivamente que El escucha nuestras oraciones. Sentirás el gozo de compartir tus horas con alguien que te apoya plenamente, a quien llegaras a amar sinceramente aun cuando no le hayas visto antes y tal vez nunca vuelvas a ver en esta tierra: “tu compañero”.
Sentirás tristeza cuando te cierren una puerta, cuando alguien no quiera saber más, cuando rechacen tu mensaje. Pero por tristes que sean esas cosas, y por preciadas otras, nada será comparable a ese tiempo en que vivirás sin preocupaciones, sólo compartiendo las verdades eternas con tus semejantes.
Nunca en tu vida tendrás igual privilegio y después de ese tiempo, nada será igual: sabrás con certeza profunda el valor de la oración, con certera convicción que Dios y Jesús viven, y entonces nada podrá cambiar tu nueva vida.
Esta empresa es la más maravillosa y valiosa que existe, a ella se pueden aplicar los pensamientos de “Un sueño imposible”: “…seguir tras una estrella, no importa cuan lejana esté, ni cuanto sacrificio cueste conseguirla…pelear con un enemigo invisible y aun cuando no le veamos saber que se podrá vencerlos…, y al fin de todo, aunque nuestro cuerpo esté llagado, nuestras fuerzas hayan acabado y nos quede el último aliento, estaremos seguros de conseguir lo que era imposible.”
“Porque, he aquí, el campo está blanco, listo para la siega; y he aquí, quien mete su hoz con su fuerza atesora para sí de modo que no perece, sino que obra la salvación de su alma.” (D. y C. 4:4.)
Lo que nosotros cosechamos es para nuestro galardón, y lo que dejemos de hacer también será para nuestra cuenta. “…el campo está blanco, listo para la siega…”
Podemos empezar a segar en cualquier lugar, y al sembrar preparamos la cosecha. Nuestra misión es un tiempo de prueba, es una vida corta, a semejanza de nuestra vida sobre la tierra; hay quienes son negligentes durante ese tiempo, y lo serán el resto de su vida; hay quienes aprenden a trabajar y nunca se les olvidará. Se aprende a tomar decisiones y esa capacidad durará toda la vida; aprenderás la humildad al orar y escuchar al Espíritu, cada cosa que hagas en tu misión se reflejará en tu futuro.
Será una época inolvidable, y aun cuando pasen los años recordarás con cariño aquello días en que no te importaron la lluvia ni el barro; no te importaron el frío del invierno, ni el calor del verano, sino que golpeabas las puertas buscando a los elegidos; y al caer la noche con los pies cansados, los zapatos sucios, la ropa empapada en sudor, o con la cara y las manos ateridas de frío, te arrodillaras ante Nuestro Dios y agradecerás por el nuevo contacto o la charla que enseñaron en la tarde; y entonces dormirás tranquilo, sabiendo que alguien vela tu descanso.
¿Y los que quedan en casa? Nos vamos y habrá ahí una silla vacía, un lecho sin ocupar, un silencio de nuestros pasos y de nuestra voz; no habrá por un tiempo otro domingo en que vallamos todos juntos a la iglesia ni otra noche de hogar con la familia completa; pero nuestras cartas contándoles lo que hacemos y lo felices que somos testificando que el evangelio está de nuevo en la tierra, reemplazarán en parte nuestra ausencia. Y no olvides que ellos esperan tus cartas alegres con tus logros; ¿puedes a caso estar triste, si trabajas en la obra del Señor?.
Ahora formas parte de un pacífico, pero fuerte ejercito, disperso sobre la tierra con el propósito de traer a cada persona al conocimiento de Cristo. ¿No es esto maravilloso? ¿no vale la pena cualquier sacrificio?.
Has sido llamado a “…dar buenas nuevas a los pobres…a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos…” (Lucas 4:18) Tu testimonio dará flores donde nadie pudo sembrar, dejará semillas que otros cosecharán y todo será para la gloria de Dios y para tu propia salvación.
El señor sabe que tienes talentos especiales; úsalos en bien de Su obra y El te bendecirá con una corona de luz y gloria.
No olvides doblar tu rodilla y con puro corazón volcar tus pensamientos y sentimientos al Señor; dondequiera que estés El estará a tu lado, nunca te abandonará si eres fiel a Sus mandamientos.

Que El te guíe y proteja. Con sincera amistad

Wilfredo

El hermano Wilfredo C. Román, pertenece al Barrio San Juan, de la Estaca de Mendoza, Argentina, y sirvió como misionero en la misión de Argentina Sur, entre los años 1969 y 1971.

Poder y Autoridad.

 “Mas esto no es todo; Se habían dedicado a mucha oración y ayuno; por tanto, tenían el espíritu de profecía y el espíritu de revelación, y cuando enseñaban, lo hacían con poder y autoridad de Dios”.

Una escritura sencilla, ubicada en el capitulo 17 de Alma, encierra en su contenido una de las verdades más poderosas de toda la restauración: El Poder y la Autoridad.

Recuerdo que antes de partir a mi misión me “preparé” estudiando la Biblia y las demás escrituras que usaría para convencer a la gente a la que me enviasen y argumentar nuestra “verdad”. Iba convencido de que iba a grandes debates donde, gracias a mi intelecto, conocimiento y capacidad de argumentación, podría llevar un montón de gente al evangelio verdadero de Cristo. Hoy en día, cuando recuerdo esto, me da hasta vergüenza pensar en mi ingenuidad y desconocimiento de “como era la cosa”: Poder y Autoridad…

Tuve suerte. Mi primer compañero, con quien estuve sólo un mes (el mes más importante de toda mi vida), entre risas y testimonio me enseñó que el camino iba por otro lado.

Aún recuerdo las primeras charlas en las que estuve presente -por un raro motivo, serví como misionero un mes, para después entrar al CCM y sólo luego de ello ir a mi misión asignada- y cómo me sentía en esas charlas. Cuando mi compañero mostraba la imagen de la primera visión, la relataba y luego testificaba. Les prometo que podía ver físicamente salir luz del rostro de ese joven que llegó desde Argentina para enseñar a mis compatriotas y a mí.

Creo que ni siquiera en esos dos años de fe y servicio dejé de ser analítico para pensar; pero al tiempo me di cuenta de que ocurría algo extraño cuando mis compañeros testificaban. Ellos no necesitaban probar lo que decían; no usaban las cientos de escrituras bíblicas que yo tenía preparadas para cada caso, ellos simplemente hablaban con un poder y una autoridad de los que anteriormente jamás me había dado cuenta. Un poco mas de tiempo después, también me di cuenta que esa manera era impresionantemente más eficaz para enseñar. Hubo instantes en los cuales pude realmente sentir que ya no me comunicaba, sino que la inteligencia fluía entre yo y quienes enseñaba. Realmente comencé a experimentar cosas que no conocía y que luego, al leer las escrituras, podía reconocer como cosas que estaba viviendo. Llegué a ser verdaderamente un embajador de Jesucristo; investido de su Poder y su Autoridad, y no en forma metafórica, sino que absolutamente real.

La GEE relaciona ambos términos, el Poder y la Autoridad, diciendo que: “El tener Poder sobre algo es tener la capacidad para controlarlo o mandarlo”. Doctrina y Convenios nos aclara aún más que “el poder está en ellos” para “consagrarse a una causa buena”. . . y efectuar mucha justicia” (DyC 58:27-28). El Poder no aparece como un derecho, sino que es una consecuencia directa de la pureza, rectitud y la fe: “. . .purificad vuestro corazón delante de mí, y entonces íd por todo el mundo y predicad mi evangelio a toda criatura que no lo haya recibido.” (DyC 112:28).

Los hijos de Mosiah también aprendieron esta lección. Cuando se encontraron con su amigo Alma hijo, él comenta que “se habían fortalecido en el conocimiento de la verdad; porque eran hombres de sano entendimiento y habían escudriñado diligentemente las Escrituras para conocer la palabra de Dios. Mas esto no era todo, se habían dedicado a mucha oración y ayuno por tanto… cuando enseñaban, lo hacían con poder y autoridad de Dios.”

Vemos claramente en este versículo cuál fue el precio que tuvieron que pagar un grupo de misioneros para ser efectivamente investidos de Poder. La Biblia es clara al respecto: “Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

Y entonces, es ahí donde estaba el truco: Obtener la compañía del Espíritu Santo, la fuente final de nuestro Poder y nuestra Autoridad.

Para finalizar, puedo recordar al profeta Jose Smith. En una ocasión un periodista no miembro de la iglesia le preguntó cuál era la diferencia entre su religión y el resto de las religiones que habían en el mundo, -cuando yo leía eso, pensé rápidamente: Podría haber hablado de los grados de gloria… de la exaltación… del conocimiento de Dios como un personaje exaltado… de tantas cosas-, sin embargo, Jose mencionó sólo una: “Gozamos de la compañía del Espíritu Santo”….

Sólo ahora vengo a comprender lo que él le dijo a ese periodista, algo muy sencillo, casi nimio; pero que como en las parábolas del Salvador, cuando uno comienza a entender, se maravilla ante la profundidad de lo que El estaba diciendo.

Testifico que ésta es la Iglesia del Salvador, que Su autoridad y Su poder están presentes hoy en día en la tierra, y que si pagamos el precio que se nos pide para ser dignos de ello, podemos ser llenos de poder y autoridad de lo alto para bendecir a nuestros demás hermanos. Lo sé, porque lo he vivido.

En el nombre de Jesucristo, Amén.